Muchas de estas enfermedades son autosómicas recesivas, lo que significa que una persona puede ser portadora sin presentar síntomas. Sin embargo, si ambos miembros de la pareja son portadores de la misma enfermedad, existe un riesgo aumentado de tener un hijo afectado.
El estudio de portadores está especialmente
recomendado para:
El análisis se realiza a partir de una muestra de sangre y estudia simultáneamente un amplio número de genes asociados a enfermedades hereditarias graves, de inicio temprano y con impacto en la calidad de vida.